¿Por qué es difícil perder peso?

Por qué es difícil perder peso

Uno de los objetivos que más se plantean las personas a la hora de transformar su físico es el perder peso. De hecho, es uno de la etapa inicial para vernos mejor. Pero, ¿Por qué es difícil perder peso? ¿Qué es lo que no nos permite hacerlo tan fácil como cuando ganamos grasa?. Es un interrogante que responderé en este artículo.

Nuestro cuerpo tiene muchas formas de modificar su gasto energético mediante la actividad física y la ingesta calórica principalmente.

¿Por qué los animales mantienen su peso?

Esta pregunta ha rondado la cabeza de muchos investigadores. Motivo por el cual se empezó a indagar con más profundidad en este tema. En 1997 tomaron a un grupo de ratas y las sobrealimentaron durante un tiempo, lo que dio como resultado un importante aumento de peso; ya que comían más de lo que realmente necesitaban.

Al volver a alimentarlas con su comida habitual, perdieron el peso acumulado, e incluso repitieron el experimento varias veces, la secuencia de resultados se repetía: las ratas engordaban y posteriormente recuperaban su peso inicial al volver a su comida normal.

Ratas en experimento de nutricion

Sin embargo, tuvieron que ser inducidas a comer de más, ya que por sí solas las ratas comían según su apetito; igual que lo hacen la mayoría de animales. Y dicho apetito está regulado por sus hormonas.

¿Pero entonces, cómo se regula el peso corporal?. Y la respuesta es homeostasis.

Homeostasis

El término homeostasis se refiere a una propiedad de los organismos que consiste en su capacidad de mantener una condición interna estable (equilibrio); compensando los cambios en su entorno mediante el intercambio regulado de materia y energía con el exterior (metabolismo).

Básicamente, nuestro cuerpo busca constantemente sobrevivir. Para ello necesita estar sano y mantener un equilibrio. Este equilibrio se hace posible gracias a una red de sistemas de control re-alimentados que constituyen los mecanismos de autorregulación de los seres vivos.

Un ejemplo muy fácil de entender en el caso de los humanos es la temperatura corporal. Esta es aproximadamente de 37ºC. Para mantener constante esta temperatura, existen múltiples mecanismos que están controlados por el cerebro (concretamente en el hipotálamo). Cuando el cuerpo detecta que en el exterior hace calor, aumenta la temperatura del cuerpo desencadenando la producción de sudor. Mediante ella se produce la pérdida de agua, la cual lleva a que se disminuya la temperatura de nuestro cuerpo.

Cuando hace frío se produce la disminución del diámetro de los vasos sanguíneos cutáneos. Esta es la razón por la cual las personas se vuelven más pálidas en un momento de frío, o también temblarán para conservar la temperatura.

Homeostasis

En el caso de la fiebre, la temperatura corporal aumenta para combatir las bacterias. Cuando realizas una actividad física, aumentas el consumo de oxígeno y como consecuencia sentirás sed o empezarás a hiperventilar (respirar más rápido) para recuperar este oxígeno. Como verás, el cuerpo siempre está tratando de mantener un equilibrio. Lo mismo sucede con el peso corporal.

Nuestro organismo es muy complejo y maravilloso. Cuando te falte ener­gía, él activará los mecanismos que te aumentarán el apetito para ani­marte a comer más y regular esa carencia. Así mismo, cuando hayas consumido bastantes calorías, te sentirás más activo queriendo moverte más. Y te sentirás saciado por más tiempo porque tu cuerpo sabrá que tienes energía suficiente.

Sin embargo, en una persona con sobrepeso u obesidad, este mecanismo está alterado y no funciona correctamen­te. Se hace más que evidente que ha ingerido más calorías de las que ha gastado, y las recomendaciones generales siempre son las mismas: come menos y muévete más.

Dado este caso, deberíamos preguntar­nos si el cuerpo de una persona con sobrepeso pide más calorías de las que gasta, porque algo en su organismo no está funcionando bien. Y el principal objetivo será regularlo. Esto se logra mediante una correcta alimentación y actividad física principalmente. Este tema lo veremos más adelante. Pero primero, quiero que entiendas un poco más sobre cómo funciona este mecanismo. Para lograrlo debes entonces, conocer del término: adipostato.

El termostato y la homeostasis

Si imaginamos un termostato de una casa, su objetivo es mantener la misma temperatura; aunque cambien las condiciones externas. Si está configurado para que mantenga la casa a 30º, no importa la tempera­tura exterior, si hace más frío o calor; el termostato se ajustará solo para mantener la temperatura igual dentro de la casa. Con nuestro cuerpo pasa algo similar.

Los expertos en la materia trabajan en diferentes planteamientos y teo­rías que puedan explicar cómo nuestro cuerpo regula nuestro peso a lo largo de los años. Es decir: mantener un peso estable, el cual no suba ni baje demasiado. ¿Y cómo conservar ese “punto de ajuste”?. Pues bien, los expertos le han denominado set point, y se refiere a un punto de referencia donde el cuerpo se siente “cómodo” y trata de mantenerse funcionando. Básicamente, como un termostato.

Por ejemplo, tu peso actual es de 70 kilos y comienzas a adelgazar; tu cuerpo empezará a enviar señales al cerebro para que ingieras más calorías y no pierdas peso. Lo mismo pasa cuando el objetivo es subir de peso; si empiezas a ingerir más calorías, el cuerpo te generará saciedad para que no comas de más y empezarás a gastar más energía. Para que, de esta manera, te mantengas en el peso de siempre.

Evidentemente, no todas las personas regulan el peso con la misma eficacia. Puesto que hay otros factores que inciden en ello. Esto lo veremos más adelante.

Este punto de referencia se encuentra en el cerebro (concretamente en el hipotálamo). Regulado principalmente mediante el tejido adiposo. Este tejido le manda señales al cerebro el rango de energía del que dispone (grasa). Y, a su vez, esta grasa segrega hormonas dirigidas a controlar la cantidad de comida que ingerimos. Aunque haya varias hormonas que se encargan de controlar nuestro apetito.

Como verás, el cuerpo mantiene nuestro peso corporal, porque busca un equilibrio. Cuando se altere este equilibrio va a tratar de arreglarlo de una u otra forma, haciéndote sentir más cansado o con más energía o con más o menos hambre.

Cuando hablamos de subir o perder peso, por eso es importante tener un control de lo que ingerimos, ya que inconscientemente nuestro cuerpo va a tratar de mantener el peso. Y si comemos más, te quitará el apetito, si comes menos te dará hambre, por lo que es importante llevar un registro, utilizar estrategias para lograr dicho objetivo.

¿Quieres perder grasa sin pasar hambre?

Si este artículo de por qué perder peso es difícil te ha gustado y quieres descubrir cómo puedes perder grasa en tan solo 30 días, te invito a conocer mi curso pierde peso en 30 días

A través de este curso, aprenderemos cómo utilizar la dieta keto para perder grasa sin pasar hambre.

Apúntate HOY al reto y Pierde peso en 30 días

CTA P PP30 1

1 comentario en «¿Por qué es difícil perder peso?»

Deja un comentario