¿Por qué cuesta tanto cambiar un mal hábito? A lo mejor quieres perder peso, empezar a realizar entrenamientos o hacer muchas cosas, pero te cuesta. Te cuesta tener el hábito día tras día hasta que haga parte de ti. ¿Por qué cuesta tanto? ¿Qué podemos hacer al respecto? Cambia tus hábitos con esta fórmula y comienza desde hoy.
¿Sabes realmente donde radica el problema cuando se quiere cambiar un hábito? Realmente nuestros hábitos dependen mucho de nuestra identidad, de quienes somos. Cuando hacemos algo con mucha frecuencia y lo repetimos, al final se convierte en un hábito y termina siendo parte de nuestro día a día sin darnos cuenta. Es imposible que cambies un hábito si no cambias tú.
Es imposible que quieras lograr algo en tu vida o llegar a cambiar algo, siendo la misma clase de persona que eres ahora. Porque siendo la clase de persona que eres ahora, tienes los resultados que tienes. Muchas personas quieren cambiar algo, quieren perder peso, lograr más ingresos, tener mejores relaciones con amigos o con su pareja, pero quieren seguir siendo la misma persona. Si sigues siendo la misma persona que eres ahora, no vas a lograrlo.
Cambia tus hábitos empezando por ti
Cuando hablamos de cambiar, muchas veces nos aferramos a que “No nunca cambies” o “Es que yo soy así”. La cuestión es que cuando tú eres así, estás en tu peor versión en esta área en concreto que quieres cambiar. Tienes malos hábitos que no son correctos para lograr aquello que quieres. Entonces, debes empezar a cambiar estos hábitos, pero esto implica que tú cambies.
Por ejemplo, cuando quieren perder grasa y hago un plan de entrenamiento y/o nutrición, me doy cuenta de que vamos muy mal, cuando la persona no quiere cambiar. Porque cuando se tiene un sobrepeso importante, está clarísimo que tiene que cambiar algo en su vida.
Para profundizar con este ejemplo, muchas veces sin haber visto el plan, la persona me pregunta cuándo se puede saltar la dieta, qué pasa si un día no va a entrenar, qué pasa si este fin de semana tengo que salir con mis amigos. Pues esta persona nunca va a tener resultados si sigue con esa mentalidad y sigue siendo la misma clase de persona. Entonces, no pretendas lograr algo y buscar esa cosa mágica que te va a dar ese resultado siendo la misma persona que eres hoy. Eso nunca lo vas a lograr en tu vida. Cambia tus hábitos empezando por ti.
¿Cómo se cambia un hábito?
Tienes que convertirte en aquella persona que logra resultados. Si por ejemplo comparamos a dos personas, una que tiene éxito en una área, tiene un cuerpo muy atlético y lo cuida muy bien y otra que no ha cuidado su físico ni su salud. De repente, un día cambian de cuerpo.
¿Qué va a pasar con la persona que tenía hábitos sedentarios, que nunca entrenaba y que comía fatal que de repente se levanta con el cuerpo de sus sueños? ¿Cuánto tiempo crees que lo va a mantener?. Como mucho una semana o un par de meses, porque de repente no va a empezar a entrenar o a levantarse temprano y hacer ejercicio a primera hora. Ya que es la persona y como no es una persona que se ha trabajado así misma, va a llevar ese cuerpo a la ruina.
No es el cuerpo como tal, es la persona.
Es como también poner de ejemplo una empresa multimillonaria. Ahora mismo te pasan Google, Facebook o Youtube y posiblemente lo lleves a la ruina, porque no es la empresa como tal, eres tú. De hecho, quien dirige esas empresas puede fácilmente escoger una más pequeña destinada al fracaso y automáticamente la elevan. Por eso muchas veces estas empresas compran otras que van a la quiebra y la elevan directamente porque saben de negocio. No es el negocio, es quien lo dirige.
Es por ello, que es importante que te enfoques en cambiar como persona y que aceptes que como vas ahora, no vas a tener buenos resultados en esa área que quieres cambiar. Tienes que entender que debes cambiar y generar un esfuerzo. Veo personas constantemente que han hecho mil dietas, cuando el problema no es la dieta, es la persona. Eso es lo primero que quiero que entiendas. Si tú cambias como persona, vas a mejorar mucho esos resultados.
Cambia tus hábitos así

Primero debes ser consciente de que realmente quieres cambiar y tienes que cambiar tú como persona. Una vez interiorices esto y lo aceptes, vamos a empezar a generar nuevos hábitos. Van a costar al principio, porque somos seres humanos de rutinas y nos gustan las rutinas. Es por ello que cuando te sacan de la rutina, te sientes incómodo(a). Lo que te recomiendo es que hagas algo que te guste.
Visualiza tu meta
Para cambiar un mal hábito debes ir progresivamente buscando la motivación extra de que es lo que vas a lograr. Por ejemplo, cuando alguien estudia una carrera, no se visualiza estudiando cada materia, sino que visualiza lo que va a lograr. Muchas veces cuando las personas van a entrenar en un gimnasio no se imaginan que van a hacer x número de series o repeticiones, se imaginan con un cuerpo y se imaginan con x salud y eso es lo que los motiva. Es importante que te visualices alcanzando esa meta. Cuanto más utilices la visualización, cuanto más lo sientas, mejor.
Crea rutinas sencillas
Al cambiar tu rutina, tienes que pensar y gastar energía. Esto a nuestro cerebro no le gusta, somos personas de rutinas y te das cuenta de que cuando realizas una rutina frecuentemente, no gastas energía y es automático. Es como por ejemplo cuando vas conduciendo en el coche, al principio te genera tensión, pero una vez que conoces las calles y conduces con más frecuencia, gastas menos energía.
Cuando tienes que cambiar de calle, implica que gastes más energía y al final es más fácil seguir lo que hacías antes. Lo que debemos hacer es realizar rutinas que sean más fáciles de seguir y las podamos ir interiorizando. Al final harán parte de nosotros y nos convertiremos en aquella persona que hace esas cosas.
Cambia tus malos hábitos por otros
En los hábitos, hay unos procesos por los que pasa nuestro cerebro. Primero llega un estímulo o señal a nuestro cuerpo y cuando llega esa señal pasamos a una acción. Entonces, lo primero que pasa cuando queremos cambiar un hábito es que por ejemplo llegas a casa y te sientas en sofá y ya tienes esta acción asociada a que vas a ver televisión.
Si te sientas en el sofá, vas a sentir un deseo. Primero está la señal, luego el deseo. ¿Cuál es el deseo en este caso? Ver televisión y relajarte. Esto va a generar una respuesta a cómo comer algo. Y al final eso va a traer una recompensa y genera un patrón de que cada vez que te sientes asocias con ciertos actos. Al ser personas de hábitos, tienes que romperlos y cambiarlos por otros.

En este caso, cuando queremos entrenar en casa y nos sentamos en el sofá, ya sabemos que perdimos. Es por ello que para romper con ello, debemos evitar realizar esta acción. Cambia ese hábito por otro y no dejes que esa señal que está allí te domine. Recuerda es más fácil evitar algo que resistirse sobre todo cuando no te has convertido en esa clase de persona. Entonces, lo más fácil es evitar ese estímulo.
Si tú sabes qué salir con tus amigos o ir a ese restaurante hará que comas insano, lo mejor será evitarlo. En caso de que lo puedas controlar, porque tienes ese hábito interiorizado y sabes hacer mejores elecciones al ir a comer a restaurantes, puedes ir sin ningún problema. Al final, vas generando estas conexiones y cuando se repite, se hace automático y fácil, y cuando se hace fácil, hace parte de ti y te convierte en esa clase de persona que consigue resultados.
Genera un ambiente acorde al nuevo hábito
Por otro lado, te recomiendo generar un ambiente sano para aquella cosa que quieres mejorar. Si por ejemplo quieres estudiar, ve a una biblioteca, ya que te generará ese entorno en el que todo el mundo está estudiando y de esa forma te unes a estudiar. Si quieres entrenar, muchas veces recomiendo ir a un gimnasio o a un sitio donde esté gente deportista, porque te va a incitar mucho más a entrenar. En el caso de comer sano, ve a sitios donde lo puedas hacer directamente para que puedas hacer mejores elecciones.
Rodéate de un círculo ganador
Además de esto, te recomiendo que te rodees de un círculo ganador, que tus amigos sean ese tipo de personas que te influencian hacia arriba y no de aquellos que te empujan hacia abajo. Por ejemplo, quieres empezar a hacer deporte, rodéate de gente deportista. Si sabes que tienes un círculo más activo, esto generará más motivación para ir a entrenar. De esta forma vas a hacer algo que te gusta con un entorno social más favorable, ya que este tipo de entornos genera mucha presión.
Muchas veces hacemos algo por encajar en un grupo. Es importante que tomes esa decisión y sepas que es prioritario para ti. Si quieres cambiar un hábito, haz todo lo posible para que sea fácil y que este hábito se genere. Al final busca personas que encajen con tus valores.
Combínalo con algo que te guste
Por último, si te cuesta mucho generar un nuevo hábito, trata de combinarlo con algo que te guste. Debes buscar algo que te motive. Puedes encajar dos cosas que te gusten y de esta forma lo harás lo más fácil posible. Todo esto se realiza para generar una buena adherencia. Recuerda que si quieres cambiar realmente, debes iniciar cambiando por ti mismo. No puedes lograr lo que no tienes, siendo la misma clase de persona que eres hoy. Así que trabaja en la mejor versión de ti.



